La composición del polvo doméstico

El polvo en ambientes humanos es en gran medida generado por sus habitantes, especialmente por el desprendimiento de las células de la piel. Aproximadamente el 70 por ciento de la composición del polvo son células muertas de piel humana. También se encuentra algún porcentaje de polvo atmosférico del exterior. En promedio, aproximadamente el ritmo de producción de polvo en una casa es de 6 mg/m²/día, dependiendo de la cantidad de tiempo que se permanezca en la casa y del número de habitantes. Cuando se acumula suficiente cantidad de polvo se forman pelusas.

Los insectos y otra fauna menor que habita en las casas poseen una serie de interacciones sutiles con el polvo, lo cual puede afectar la salud de los habitantes de la casa. Una vez en el exterior, las partículas de polvo son llevadas por las brisas o desintegradas por la luz solar. En climas fríos, por lo inclemente del clima, se suelen sellar las viviendas, con lo cual se evita el ingreso de aire fresco, lo que permitiría la posibilidad de renovar el aire.

El polvo se desarrolla con preferencia en las fibras de los acolchados, muebles y alfombras. El polvo doméstico puede ser eliminado con varios métodos: barriendo o sacudiendo con un trozo de tela, esponja, plumero o escobillón, o por medio de succión con una aspiradora o con un filtro de aire. En principio, el dispositivo que se use retendrá el polvo; sin embargo, parte del mismo puede ser puesto en suspensión en el aire con la propia actividad de limpieza.

15 Enero, 2017 | Filed under Actuales, Exposiciones.

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